
La crisis energética en Cuba ha golpeado duramente el sector de las telecomunicaciones, afectando la telefonía móvil, el internet fijo y los servicios digitales esenciales para la economía del país.
La empresa estatal ETECSA informó que el 47,5 % de las radiobases quedan fuera de servicio durante los apagones.
De acuerdo con información preliminar, las antenas que permanecen activas enfrentan saturación por la alta demanda, generando llamadas fallidas, mensajes retrasados y una navegación lenta o inexistente, dejando a miles de cubanos con dificultades para comunicarse e informarse.