
Costa Rica inaugurará el próximo 14 de octubre el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado.
La megacárcel tendrá capacidad para 5,100 presos y está inspirada en el modelo implementado en El Salvador.
El centro forma parte de las estrategias prometidas por la presidenta Fernández y el gobierno anterior de Rodrigo Cháves.
El objetivo es atacar con mano dura el crimen organizado y restringir privilegios a los presos.
A la medida se suman las críticas al trabajo judicial que se ha mantenido en el país centroamericano por muchos años.