
El precio del petróleo podría mantenerse entre un 20 y 25 % por encima del registrado en 2025 como consecuencia del conflicto entre Estados Unidos e Irán, según proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
El organismo advierte que el aumento en los costos de los combustibles, fertilizantes y transporte internacional podría impulsar la inflación, encarecer los alimentos y limitar la reducción de las tasas de interés.
Durante los primeros meses del conflicto, el petróleo alcanzó un promedio de 120 dólares por barril. Además, los fertilizantes aumentaron un 44 %, mientras que la urea, uno de los principales insumos agrícolas, registró un incremento del 82 %.
Aunque los países exportadores de hidrocarburos podrían obtener mayores ingresos, la mayoría de las economías de América Latina son importadoras netas de energía, por lo que enfrentarían un aumento en sus costos de producción y transporte.
De acuerdo con la Cepal, Centroamérica, Haití y República Dominicana serían las subregiones más afectadas, con un deterioro conjunto equivalente a 0.9 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto. Además, el incremento en combustibles y fertilizantes podría reducir el poder adquisitivo de los hogares y mantener la presión sobre los precios de los alimentos durante el resto del año.