
Son las disculpas de buseros del área metropolitana de San Salvador, que durante años han acumulado infracciones de tránsito que aseguran, ahora no pueden pagar. Esta situación también les impide renovar sus licencias de conducir, por lo que buscan establecer un diálogo con las autoridades de transporte para encontrar una solución.
Afirman que el plan de pago en nueve meses no se ajusta a su situación económica. Además, señalan que, mientras cancelan las multas, no pueden conducir, lo que les impide generar ingresos, pues esta actividad representa su única fuente de sustento.
Los motoristas reconocen que han incurrido en malas prácticas al volante. Aseguran que no volverán a cometer esas faltas si tienen otra oportunidad.
La preocupación aumentó tras conocerse que en la Asamblea Legislativa se plantea una reforma al código penal para imponer penas de cinco a diez años de prisión a quienes permitan que los motoristas circulen con pasajeros y no cuenten con licencia vigente.