
La mujer y el imputado regresaban de un viaje a la playa en el que la víctima consumió bebidas alcohólicas, ya en su vivienda este la asfixió con una cadena metálica hasta matarla.
Orantes se infringió varios golpes y desordenó la vivienda para simular un robo y despistar a las autoridades.
Según las investigaciones, este sujeto planificó el homicidio, para obtener ganancias de algunos inmuebles que la víctima tenía.