
Según la Fiscalía este sujeto ejercía constantemente violencia psicológica, física y emocional sobre la víctima.
El día del hecho, el imputado ingresó a la casa de su expareja portando un corvo, la atacó y sus hijos presenciaron la agresión.
Ella fue trasladada a un centro asistencial, pero murió días después por la gravedad de sus heridas.