
Aceptar ser padrino o madrina de un sacramento, no solo es tener un título en la vida de alguien, requiere asumir un compromiso de acompañamiento espiritual al ahijado para que se mantenga en el camino de la fe.
Los sacramentos del bautismo y la confirmación son los únicos que establecen oficialmente la figura del padrino como parte del acompañamiento religioso. Aunque muchos feligreses conocen las responsabilidades que implica este compromiso espiritual, en algunos casos existen incumplimientos.
Pero ¿qué requisitos debe cumplir una persona que está pensando en convertirse en padrino o madrina de un niño o joven?
Para la iglesia católica, los sacramentos son ritos simbólicos, mediante el cual una persona puede establecer una conexión personal con Dios, llamada gracia interior. Es transmitida a un feligrés por un sacerdote u obispo, según el catecismo son 7, bautismo, confirmación, primera comunión, confesión, unción de los enfermos, matrimonio y orden sacerdotal.