
María Chávez Valladares lleva años comercializando estos productos, conoce la dinámica de la zona y sabe que, para muchos visitantes, comprar a la orilla de la carretera es una forma práctica de prepararse para un día de playa.
Otros comerciantes han buscado nuevas formas de atraer clientes, es el caso de José Antonio Dimas, quien ha incorporado las redes sociales a su estrategia de ventas para dar a conocer sus productos y llegar a más compradores en las cercanías del faro del Puerto de La Libertad.
La venta de estos productos también facilita el viaje de quienes se detienen en el camino. Un coco frío para calmar la sed o un flotador para disfrutar del mar son algunas de las opciones que encuentran los turistas sin necesidad de buscar otros comercios.
Pero ganarse la vida a la orilla de la carretera también implica enfrentar dificultades. Durante los días lluviosos, la humedad puede complicar la conservación de los productos, especialmente de los cocos, además de reducir las oportunidades de venta.
Aun así, los comerciantes continúan a la espera de los conductores y visitantes que se detienen en su recorrido hacia la costa, con la esperanza de que cada cliente represente una nueva oportunidad para llevar el sustento a casa, pero ganarse la vida a la orilla de la carretera también implica enfrentar dificultades. Durante los días lluviosos, la humedad puede complicar la conservación de los productos, especialmente de los cocos, además de reducir las oportunidades de venta.
Aun así, los comerciantes continúan a la espera de los conductores y visitantes que se detienen en su recorrido hacia la costa, con la esperanza de que cada cliente represente una nueva oportunidad para llevar el sustento a casa.