
Familias de Cali afrontan una dolorosa espera para poder sepultar a sus seres queridos tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente de Colombia el 10 de agosto.
El colapso parcial del Hospital Universitario del Valle provocó el cierre de la morgue de la ciudad, por lo que los cuerpos recuperados fueron trasladados a Palmira, donde la capacidad de refrigeración quedó desbordada.
Para los familiares que lograron recuperar a sus parientes, el sufrimiento continúa debido a los trámites necesarios para recibir los cuerpos. La entrega requiere una orden fiscal y la presencia de un funerario, procedimientos que se han extendido durante varios días en medio de la emergencia.