Cerebro predice movimientos propios y anula la sensación de cosquillas al autoinducirlas

El reflejo involucra fibras nerviosas que distinguen el origen del estímulo.

 El cerebro predice nuestros propios movimientos, lo que explica por qué no podemos hacernos cosquillas a nosotros mismos.

Cuando alguien más lo hace, se activa una integración completa del cerebro que involucra la corteza sensitiva, la amígdala y otras estructuras.

El neurólogo Carlos Samayoa explicó que existen dos sensaciones involucradas: la Knimesis y la gargalesis. La quimesis es una sensación leve de hormigueo que sí podemos autoinducir, mientras la gargalesis es la risa que genera las cosquillas.

Las fibras nerviosas A-Beta conducen la información hacia la corteza sensitiva motora. Las cosquillas pueden producir placer, incomodidad o incluso dolor según las áreas cerebrales activadas.