
Según los registros policiales, es pandillera del barrio 18 sureños y se dedicaba a la venta de drogas en la clica Izalco Locos Dieciochos.
Sus tatuajes alusivos a esta estructura y sus antecedentes desde 2007 la vinculan con delitos como posesión y tenencia de drogas, agrupaciones ilícitas y proposición y conspiración en homicidio agravado.
La policía dijo que será procesada por el delito de pertenencia a una organización terrorista.