
Un cantante interrumpió su presentación en la explanada de la alcaldía Benito Juárez, durante los festejos patrios, para expresar su enojo ante el público. Los videos se viralizaron en cuestión de horas y las críticas no tardaron en acumularse.
Tras la tormenta mediática, Alejandro Escajadillo, nombre real del músico, afirmó que su molestia llevaba años acumulándose.
«Juzgarme por una noche se me hace un poco cruel», declaró al explicar que vivió diez años de inconformidad que lo llevaron al hartazgo.
Sostuvo que el gremio artístico enfrenta un grave problema de emociones fragmentadas y que la salud mental de los artistas siempre está en riesgo.
A sus 57 años y tras 35 de carrera, dice que dejó de soportar que el ruido alrededor de su nombre se impusiera a las canciones.