El desgaste de calles y carreteras en distintos puntos del paÃs es generado por diversas causas, entre ellas el constante paso vehicular, la circulación de transporte pesado y la temporada de lluvias, que acelera el deterioro del asfalto, dando paso a la formación de baches.
Las consecuencias son directas para los automovilistas, quienes enfrentan daños en llantas, suspensión y sistemas mecánicos.
Para esquivar los baches, los conductores deben reducir la velocidad o realizar maniobras repentinas, lo que incrementa la posibilidad de percances viales y genera congestionamientos.
El director del Fondo de Conservación Vial, Alexander Beltrán, explica que las calles y carreteras tienen una vida útil determinada, la cual depende del volumen de tráfico y el mantenimiento que reciben, señala que una intervención oportuna permite disminuir significativamente su deterioro.
Para este año Fovial cuenta con un presupuesto de 220 millones de dólares, de los cuales 100 millones serán destinados al mantenimiento de la red vial nacional, la atención de caminos de tierra, acciones de prevención vial y la conservación de puentes y obras de paso.