
Un informe del Ministerio de Medio Ambiente reveló que, en El Salvador, de 123 sitios evaluados sobre la calidad del agua en los ríos, el 95% no cumple con las características necesarias, debido a valores fuera de los parámetros normales.
Entre los principales contaminantes identificados en los afluentes se encontraban desechos fecales, sustancias químicas y agrotóxicos, según detalló un especialista de la Asociación Unidad Ecológica Salvadoreña.
Ante esta situación, ambientalistas señalaron la necesidad de implementar un monitoreo constante en los ríos.
Padecimientos en la piel, gastrointestinales e insuficiencia renal son algunas de las enfermedades que las personas pueden padecer por el uso de aguas contaminadas. El informe detalla que solo el 20% de los ríos son de clase 2, destinados a mantenimiento y recuperación de la vida acuática, mientras que el 80% corresponde a ríos clase 3, que requieren procesos de saneamiento y planes de descontaminación.