
Los residentes de Cali, una de las ciudades más afectada por el devastador terremoto que sacudió Colombia el lunes, han acudido masivamente a donar sangre para ayudar a los heridos.
En un centro de donación de la Cruz Roja en el oeste de Cali, cientos de personas hicieron fila bajo carpas improvisadas, aunque el personal indicó que la afluencia disminuyó por la tarde.
Un joven ciudadano, quien donaba por primera vez, expresó su nerviosismo, aunque señaló que la ayuda a las víctimas era más importante que su miedo a las agujas.
Asimismo, según la Cruz Roja, el principal banco de sangre de la organización resultó dañado por el terremoto, lo que obligó a trasladar las operaciones a unidades móviles.