
La demora habría provocado que la epidemia avanzara con rapidez en una de las zonas más frágiles del país.
La advertencia surgió en Bunia, capital de la provincia de Ituri, donde el director regional de la OMS explicó que los estudios genéticos permitieron fechar el inicio de la circulación del virus.
Varios casos iniciales fueron atribuidos de manera errónea a malaria y fiebre tifoidea, un factor que contribuyó al retraso en la respuesta.