
Continúan los avances en la construcción del nuevo estadio nacional de El Salvador, un proyecto donado por la República Popular China, cuya finalización está prevista para el primer semestre de 2027. Algunas personas consideran que una infraestructura de esta magnitud podría contribuir a mejorar las condiciones para el desarrollo del deporte en el país.
El nuevo estadio tendrá capacidad para 50,000 espectadores, todos en butacas individuales. Además, contará con un moderno diseño arquitectónico, tecnología de última generación e instalaciones que cumplirán con los estándares de la FIFA. Ciudadanos aseguran tener buenas expectativas sobre esta obra.
El proyecto es ejecutado directamente por personal chino y su costo estimado ronda los 100 millones de dólares. Forma parte de un paquete de cooperación no reembolsable por 500 millones de dólares, anunciado en diciembre de 2019 durante una visita oficial del actual mandatario a Pekín.