
Los ataques contra el aeropuerto internacional Rey Khalid en Riyadh, Arabia Saudita, dejaron 14 personas fallecidas y más de 300 heridas. Las instalaciones fueron atacadas durante dos días consecutivos, el 10 y 11 de octubre.
Un misil impactó en el complejo que alberga las terminales 3 y 4, utilizadas para vuelos nacionales, provocando una explosión y daños.
Decenas de ambulancias trasladaron a los afectados a centros hospitalarios, y las autoridades informaron que varios heridos se encontraban en estado crítico.
Entre las víctimas del primer ataque había ciudadanos saudíes y personas de otras nacionalidades, incluidos ciudadanos de Bangladesh, Estados Unidos, Egipto, Jordania, Palestina, Siria y Sudán.
Los ataques se producen en medio de una escalada del conflicto entre Arabia Saudita y los rebeldes hutíes de Yemen.