Artesanos de San Sebastián mantienen viva la tradición de la hamaca salvadoreña

La elaboración de hamacas genera empleo y preserva un patrimonio cultural familiar.

En San Sebastián, San Vicente, los artesanos mantienen viva la tradición de la hamaca salvadoreña, un producto emblemático que forma parte de la identidad del país y cuya elaboración requiere paciencia, precisión y dedicación.

El proceso comienza con la selección de hilos y colores, y cada pieza puede tardar entre una hora y hora y media, dependiendo del porte, según explicó el artesano Valentín, quien aprendió el oficio de su tío hace décadas.

El taller Súper Textilera Durán, con 70 años de trayectoria y tres generaciones de experiencia, genera actualmente 20 empleos y planea contratar a 5 personas más, aunque enfrenta desafíos por la falta de mano de obra.

La demanda de hamacas ha crecido drásticamente en los últimos años, y los artesanos buscan preservar esta tradición que combina técnica, experiencia y creatividad.