
La cantante Ariana Grande presentó una demanda en un tribunal de Los Ángeles contra hackers desconocidos que vulneraron las cuentas digitales de personas de su círculo cercano para robar y difundir material inédito, incluyendo 45 canciones, fotografías y grabaciones privadas de su proceso creativo, según los documentos judiciales a los que tuvo acceso la prensa.
La intérprete sostiene que los atacantes utilizaron campañas de phishing y otros métodos de hackeo para infiltrarse en las cuentas de fotógrafos, productores y colaboradores, y una vez obtenido el acceso, descargaron el contenido y lo comercializaron en la dark web a personas dispuestas a pagar importantes sumas de dinero.
El expediente describe incidentes ocurridos en 2009, 2019 y 2024, entre ellos el hackeo de una cuenta de Dropbox de un fotógrafo y el acceso al teléfono móvil de un productor para obtener másters y grabaciones de estudio, aunque la demanda no identifica a los responsables, quienes aparecen como «John Doe», y busca autorización judicial para rastrear su actividad digital.