
Para evitar daños en viviendas, tuberías y aceras, especialistas recomiendan sembrar árboles a una distancia mínima de cinco metros de las casas, utilizando la técnica de sembrado vertical para controlar el crecimiento de las raíces.
En El Salvador, las alcaldías son las encargadas de regular y autorizar la siembra, poda o tala de árboles en zonas urbanas, respaldada por la ley forestal.
Entre las alternativas más recomendadas se encuentran los árboles frutales y ornamentales, los cuales pueden ser una opción ideal para quienes desean aprovechar los espacios en sus viviendas sin generar afectaciones a futuro.
En casos donde los árboles ya generan alguna dificultad, expertos recomiendan podas de follaje o raíz para frenar su crecimiento. Los costos de mantenimiento oscilan entre 20 a 500 dólares.