
El alto costo de vida, los salarios bajos y las dificultades para encontrar empleo están cambiando la forma en que los jóvenes salvadoreños se relacionan.
La Generación Z, nacida entre 1997 y 2012, enfrenta una realidad económica cada vez más complicada que condiciona sus citas amorosas.
Muchas expectativas sobre la primera cita no se ajustan a lo que los hombres pueden ofrecer debido a su situación económica.
Un joven relató que le gustaría llevar flores y chocolates, pero que la economía no da para lugares caros.
Investigaciones señalan que los jóvenes postergar las relaciones románticas ante los gastos y la responsabilidad que implican.
Muchos priorizan su situación económica y ahorrar para cumplir metas a futuro.