
Las altas temperaturas pueden afectar la salud de muchas maneras, especialmente si ya existen enfermedades crónicas como la diabetes y es que solo en El Salvador aproximadamente 1.8 millones de personas padecen de esta enfermedad, expertos advierten que el calor extremo puede representar un riesgo mayor a estos pacientes y favorecer una descompensación de los niveles de glucosa.
Sin embargo, no todas las personas con diabetes tienen el mismo nivel de vulnerabilidad ante las altas temperaturas, factores como el tiempo de evolución de la enfermedad y las condiciones de cada paciente pueden influir y presentar diversos síntomas.
Además, expertos señalan que las altas temperaturas pueden afectar los suministros, equipos y medicamentos para tratar la diabetes, por lo que recomiendan diferentes estrategias para su conservación.
Para reducir el riesgo de un golpe de calor, los expertos recomiendan mantenerse bien hidratado, evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor temperatura y, en el caso de los adultos mayores, que sus familiares estén pendientes ante cualquier signo de deshidratación o descompensación.