
Los altares instalados en Los Ángeles, California, adquirieron un significado particular en el Día de Muertos al recordar a los inmigrantes fallecidos en centros de detención.
Fotografías, veladoras, flores y objetos personales forman parte de estos espacios que se han convertido en homenaje y reclamo de la memoria.
Cada imagen representa la historia de un inmigrante que dejó atrás su país en búsqueda de mejores oportunidades y cuya vida terminó en medio de un proceso de detención o arresto migratorio en Estados Unidos.
Hasta el momento van cerca de 300 personas las que han muerto en los centros de detención de ICE. Los organizadores señalaron que se trataba de personas que estaban bien y que de pronto fueron detenidas, y que a los tres días estaban muertas.