El empresario colombo-venezolano Alex Saab compareció ante una corte federal de Miami tras ser deportado desde Venezuela durante el fin de semana, en un giro inesperado del caso que lo tiene nuevamente en manos de la justicia estadounidense por cargos de lavado de dinero.
La fiscalía de EE.UU. acusa a Saab de participar en presuntos esquemas de lavado vinculados a contratos y negocios con el régimen de Nicolás Maduro para burlar las sanciones del Departamento del Tesoro y convertir dinero de origen ilegal en legal.
El analista en crimen organizado Iván Simonovis señaló que Saab pasó de ser un símbolo de resistencia para el régimen venezolano a convertirse en un problema judicial tras la captura de Maduro en Caracas el pasado 3 de enero.
El régimen venezolano confirmó la deportación de Saab a través del SAIME, argumentando la incursión de nuevos delitos, aunque previamente el oficialismo había denunciado el proceso como una persecución política.