
El Salvador se mantiene en alerta roja debido a la combinación de fenómenos naturales como el fenómeno del Niño severo, la sequía, las altas temperaturas y la actividad sísmica, una situación que los expertos califican como histórica y que ha generado preocupación por sus efectos en la producción de alimentos y el suministro de agua, según informaron las autoridades.
Los especialistas advierten que el calor extremo y el déficit hídrico ya son evidentes, y que la producción de granos básicos se verá reducida drásticamente, mientras que los cambios en las condiciones del suelo podrían aumentar el riesgo de deslizamientos en zonas volcánicas.
Además, la población de San Salvador ha reportado retumbos en el Cerro de San Jacinto, fenómeno que la Universidad de El Salvador investigará con equipos especializados para determinar su origen. Solo en el mes de julio se reportaron 330 sismos y episodios de sequía de hasta 19 días sin lluvias, lo que refleja la complejidad de la situación climática y sísmica que enfrenta el país.