
Nueva York declaró una emergencia estatal ante el incremento de casos de sarampión, en medio de un repunte que afecta a distintas zonas de Estados Unidos. La situación ocurre mientras Pensilvania superó los 1000 contagios durante 2026.
Como parte de las medidas adoptadas, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, emitió una orden ejecutiva para ampliar el grupo de profesionales autorizados a administrar vacunas contra el sarampión.
La disposición incluye a paramédicos, personal de emergencias médicas avanzadas, farmacéuticos y matronas. El aumento de casos ha llevado a Estados Unidos a registrar su peor año de sarampión desde 1991.