
Los ajolotes son uno de los animales con mayor capacidad de regeneración del mundo. Estos anfibios pueden reconstruir extremidades completas, como patas y colas.
También regeneran partes del corazón, la médula espinal y el cerebro después de determinadas lesiones.
Lo más sorprendente es que pueden hacerlo sin dejar cicatrices.
Su capacidad regenerativa se relaciona con células especiales que pueden transformarse en distintos tipos de tejidos.
Los científicos estudian este proceso para comprender mejor los mecanismos de regeneración y descubrir posibles aplicaciones en la medicina humana.
Además, los ajolotes conservan características juveniles durante toda su vida, incluso cuando alcanzan la edad adulta.