
El periodo de sequía y las altas temperaturas que se registra en diferentes puntos del país también afectan la ganadería, sobre todo en la zona oriental y paracentral, ya que dificulta el acceso a parte de la alimentación de los animales, generando gastos adicionales.
Esto, también se traduce en menor producción para las razas cárnicas y de leche.
A las complicaciones se suman la reducción en la demanda de leche para algunos ganaderos.
Pese a los diferentes factores, los ganaderos se las ingenian para cuidar el rebaño, y ofrecer razas de alta calidad, para promover el consumo local y reducir la demanda de importación.
El precio de cada ganado puede rondar entre los 2,500 y 5,000 dólares, pero implica que los dueños tengan que invertir durante varios años para su crianza.