
Las autoridades de seguridad y aduanas de El Salvador iniciaron la destrucción de 22.5 toneladas de cigarrillos, equivalentes a 15 millones de unidades, en lo que constituye la primera incineración masiva del año contra el contrabando, desde la aduana San Bartolo.
El cargamento, incautado en operativos conjuntos de la Dirección General de Aduanas, la Policía Nacional Civil, la Fuerza Armada y el Ministerio Público, tiene su origen en países de Asia y América.
El decomiso representa una evasión fiscal de 6.6 millones de dólares para el fisco salvadoreño, detallaron los funcionarios presentes en el evento, quienes reiteraron el compromiso del gobierno de Nayib Bukele en el combate frontal al contrabando.