
El actor canadiense Shawn Ashmore celebra un año más de vida recordado mundialmente por interpretar a Iceman, uno de los personajes más queridos de la saga X-Men.
Su gran salto a la fama llegó en el año 2000, cuando dio vida a Bobby Drake en la primera película de la franquicia.
El personaje de Ashmore tenía la capacidad de controlar el hielo y congelar objetos, lo que lo convirtió en uno de los mutantes más recordados por los fanáticos.
A lo largo de su trayectoria participó en varias entregas de la saga, entre ellas X-Men 2 y X-Men The Last Stand.
También destacó en producciones como The Ruins y Frozen, y en series como The Following y The Rookie. Además, protagonizó el videojuego Quantum Break, donde interpretó al personaje principal Jack Joyce.