
El centro histórico de San Salvador ya no solo es un lugar para recorrer sus plazas, admirar su arquitectura o conocer su patrimonio, también se ha convertido en un destino para disfrutar de nuevas experiencias de entretenimiento y gastronomía, Dreamland, uno de los negocios más recientes, es un centro de entretenimiento que recibe a niños, jóvenes y adultos con decenas de juegos, sumándose a la oferta recreativa del corazón de la capital.
Y si después de divertirse aparece el apetito, Comapronto ofrece platillos tradicionales salvadoreños en un ambiente que busca resaltar los sabores típicos y brindar una nueva opción a quienes visitan el centro histórico, sus horarios son desde las 6 de la mañana hasta las 9 de la noche.
Para quienes prefieren refrescarse por el calor, froozy también se ha sumado al centro histórico con dos sucursales, donde los visitantes pueden encontrar helados, bebidas y otros productos fríos.
Mientras que en la plaza Universitaria, donde la tecnología también tiene su espacio con Barista Bot, una máquina automatizada que prepara cafés gourmet y otras bebidas frías y calientes, con precios que inician desde $1.50.
En este mismo punto, mar y mar amplía la oferta gastronómica con ceviches y especialidades para quienes buscan una opción diferente. Siempre en la plaza Universitaria, los visitantes también pueden encontrar opciones económicas, como El Chory, donde los panes tienen un precio desde $1.20, en los últimos años, el centro histórico de San Salvador ha sumado una diversa oferta de negocios. Este crecimiento ha sido impulsado, en gran medida, por los proyectos de reordenamiento, revitalización y recuperación de plazas, calles y edificios, que han favorecido la llegada de nuevas inversiones y la apertura de establecimientos comerciales.