
Uno de cada cuatro adolescentes entre los 13 y 17 años de edad, han sufrido bullyng o acoso escolar en América Latina y el Caribe. Está es una forma de violencia que puede dejar consecuencias más allá del aula y afectar la salud mental, física y emocional a lo largo de la vida.
El 30% de los casos se registran en América del Sur, el 25% en el Caribe y alrededor del 23% en Centroamérica.
Pero ¿a qué se le puede llamar bullying?
Golpes, insultos, exclusión, rumores y comentarios o conductas de carácter sexual, son algunas de las formas que pueden adoptar el acoso, centros educativos privados en El Salvador, se encuentran tomando acciones que prevengan estos casos, involucrado a toda la comunidad educativa.
El acoso puede perseguir a los niños y adolescentes hasta sus casas y producirse a cualquier hora del día, las tecnologías han abierto campo para que la problemática también se desarrolle en estas plataformas, en las Américas el 34% de los infantes aseguran haber experimentado ciberacoso.
La organización de las Naciones Unidad comparte diferentes alertas que tanto padres de familia y docentes deben tomar en cuenta, como cambios repentinos de conducta, falta de energía o motivación, dejar actividades que antes disfrutaba, negarse a asistir al centro de estudio, aislarse, ansiedad o tristeza, entre otros, pueden indicar que un niño o adolescente está siendo víctima de acoso.