
Rosa trabaja de manera informal desde hace 27 años, ella es parte del 72% de las mujeres que laboran de la misma forma en El Salvador. No había cumplido treinta años cuando tomó la decisión de emprender de manera independiente, asegura que ha tenido múltiples negocios durante todos estos años que le han ayudado a salir adelante. Buscar un empleo de manera formal jamás fue una alternativa para ella.
Este también es el caso de otras mujeres, quienes tienen pequeños negocios o venden de manera ambulante en las calles expuestas a altas temperaturas y lluvias situaciones difíciles. Asegura que los gastos superan los 700 dólares, el 66.5% de los salvadoreños están en el sector informal.
ONU mujeres está trabajando nuevos espacios en grandes empresas para reducir la brecha de informalidad según sus datos el 80% de las mujeres ocupadas se desempeñan en espacios de baja productividad, frente al 62% de los hombres. La sobrecarga los quehaceres en casa y la maternidad dificultan su inversión en el mundo laboral.
Además, se impulsan nuevos proyectos de autonomía economía, financiera e incluso vinculación con el comercio nacional e internacional ya que solo el 46.6% de las mujeres se incorpora a la formalidad. Con esto se busca abrir nuevas oportunidades para las salvadoreñas.