
233 personas fueron detenidas en nueve países de América Latina y el Caribe, por estar implicadas en redes criminales que cometían delitos en perjuicio del medio ambiente. La intervención regional denominada “Operación Madre Tierra Ocho” permitió que la oficina regional de la Interpol, con apoyo de Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, detectara numerosos casos de tráfico ilegal de especies silvestres y de madera realizados a escala industrial.
Durante esta operación, la Interpol logró descubrir en Colombia que 161 empresas y 65 personas tenían vínculos con otras once corporaciones extranjeras a quienes les atribuyen la supuesta tala de más de 52,000 hectáreas de bosque protegido en la cuenca del Amazonas. Las autoridades colombianas capturaron a 16 personas y decomisaron evidencia digital para su análisis forense.
En Costa Rica se incautaron aproximadamente 4.6 toneladas de cianuro y once recipientes de mercurio. En México las autoridades rescataron dos tigres de bengala en peligro extinción, un raro tigre blanco, entre otros felinos; mientras que en Nicaragua recuperaron con vida a varios ejemplares de loros y guacamayos de diferentes especies, además de aves exóticas.
Aparte de los 233 capturados, las autoridades también identificaron a 312 personas como sospechosas de participar en delitos contra el medio ambiente; realizaron, además, 313 incautaciones y rescataron a más de 1,000 animales vivos como aves exóticas y felinos grandes.