La jueza hizo, antes de emitir sentencia, una recapitulación del caso donde detalló que Morales Cabrera ordenó que arribaran más policías al lugar el 7 de marzo de 2017, quienes se presentaron con armas de fuego para atender la posible fuga de las niñas un día antes de la tragedia.
Las 41 niñas murieron y otras quince resultaron heridas por el incendio ocurrido el 8 de marzo de 2017 dentro de un aula en un refugio estatal denominado hogar seguro Virgen de La Asunción, ubicado a las afueras de la ciudad de Guatemala.
La orden de la jueza tuvo lugar tras declarar como culpables a cuatro exfuncionarios bajo el delito de homicidio culposo.