La crisis del transporte público acumula la pérdida de más de 2,000 unidades que dejaron de circular en todo el país, según advierten representantes del sector.
Los empresarios advirtieron que el aumento del combustible elevó sus gastos diarios en un alarmante 68%. Esta situación, según representantes gremiales, volvió insostenible el mantenimiento básico de los vehículos, afectando asientos, timbres y pasamanos.
De continuar esta tendencia, los transportistas proyectan que al menos 700 unidades adicionales podrían salir de circulación durante 2026.