
La tasa de crecimiento de empleo en América Latina y el Caribe se redujo durante el primer trimestre de este 2025, ya que fue del 1,7% interanual, frente al 1,9% registrado en el mismo período de 2024.
El sector industrial encabeza los empleos con un crecimiento del 2,3%, seguido por el sector servicios con 2% y el rubro agrícola se contrajo un 1,4%.
La cifra de las personas ocupadas como asalariadas y por cuenta propia, registraron un crecimiento del 2.2% y el 2.1%, respectivamente.
La tasa de participación laboral fue del 62,6% a nivel regional, con un 74% entre los hombres y un 52,1% entre las mujeres, lo que implica una brecha de 21,9 puntos porcentuales.
Por otra parte, a nivel regional, 23 de cada 50 personas ocupadas están en situación de informalidad laboral, durante los primeros tres meses, la tasa promedio regional de informalidad fue del 46,3%.
En este período, también disminuyó la tasa de desocupación, paso del 6,7% al 6,0% interanual.
En 2024, la tasa promedio de informalidad en la región se redujo al 46,6% del empleo total, 0,5 puntos porcentuales menos que en 2023.
La tasa de informalidad disminuyó en 9 de los 15 países con información, con reducciones de más de 0,5 puntos porcentuales en el Brasil, Colombia, México y República Dominicana, sin embargo, aumentó en el Ecuador, El Salvador, Panamá y Paraguay.
En 2024, la tasa de participación laboral promedio regional subió 0,2 puntos porcentuales, pasando del 62,6% al 62,8%.
Los aumentos se registraron en 13 de 21 países, entre los que destacaron Barbados, Costa Rica, Honduras y Jamaica diferencia de Belice y El Salvador registraron caídas superiores a 1 punto porcentual.
A pesar de esta mejora, la participación laboral aún no alcanza los niveles de prepandemia.
Doce países mantienen brechas sustanciales, las cuales en Belice, Costa Rica, El Salvador y Nicaragua superan el 5%.