
El Salvador podría enfrentar los meses más críticos de inseguridad alimentaria entre junio y septiembre, según advierte un informe de la red de sistemas de alerta temprana contra la hambruna (Fews Net). La combinación de lluvias irregulares, bajas cosechas, el aumento en los precios de los alimentos y una posible canícula prolongada amenaza a miles de familias, especialmente en las zonas rurales.
El reporte señala que la temporada de escasez se adelantó debido al agotamiento temprano de las reservas alimentarias en hogares afectados por las pérdidas agrícolas del ciclo 2025. El informe indico que muchas familias del corredor seco oriental ya enfrentan condiciones de “crisis” alimentaria, mientras gran parte del país se mantiene en fase de “estrés”.
Las lluvias por debajo del promedio y su distribución irregular han provocado retrasos en las siembras y menor humedad en los suelos, afectando principalmente el occidente del país. A esto se suma el riesgo de una canícula extendida entre julio y agosto, que podría dañar el desarrollo del maíz en su etapa más importante y reducir aún más los rendimientos agrícolas.
El informe también alerta que el alza en los precios internacionales del petróleo está elevando los costos de transporte y producción de alimentos. Ante este escenario, muchas familias podrían recurrir a comprar alimentos al crédito, endeudarse o reducir la calidad de su dieta para sobrevivir durante los meses más severos de escasez.