
Los anticonceptivos trascienden su función de planificación familiar para convertirse en una herramienta clave en la salud sexual y reproductiva integral de la mujer.
Según la doctora Yenara Patricia Guevara Gómez, subespecialista en biología de la reproducción, estos métodos permiten tratar desórdenes hormonales como el síndrome de ovario poliquístico, al controlar síntomas como el acné o el hirsutismo.
Su uso correcto, supervisado siempre por un profesional, no solo regula el ciclo menstrual sino que contribuye al bienestar general, permitiendo a las mujeres disfrutar de una sexualidad plena y responsable.