
Una rutina efectiva para prevenir y reducir el acné en tu piel incluye lavar el rostro dos veces al día con un limpiador suave y aplicar un hidratante adecuado para tu tipo de piel.
También es importante evitar tocar la cara para reducir la exposición a bacterias, así como mantener una dieta equilibrada y baja en azúcares y grasas saturadas.
Además, elegir maquillaje libre de aceites previene la obstrucción de poros, lo que contribuye a mantener una piel más limpia, saludable y libre de imperfecciones.