
De acuerdo a las autoridades un frente de las disidencias de las FARC habría citado a las víctimas y posteriormente, desaparecieron.
La primera citación se hizo el 4 de abril de 2025 y fue dirigida a dos de las víctimas. Tres días después, el 7 de abril, otras seis personas fueron llamadas por la organización criminal para que se presentaran a un interrogatorio.
El objetivo que tenían era indagar sobre la posibilidad de que otro grupo armado hiciera presencia en el lugar o que se estuviera planeando la creación de una organización al margen de la ley.
Finalmente, el ejército nacional y la fiscalía encontraron los cuerpos de las ocho personas en una fosa común.