
El sentido del olfato es uno que se encuentra ligado a la memoria y esto hace que ciertos aromas nos parezcan más atractivos que otros, pero, aunque parezca extraño, existen algunos a los que es imposible dejarlos de lado.
Por ejemplo, el olor a pan recién horneado hace que muchos activen recuerdos de su infancia y los haga retroceder en el tiempo, al menos por unos segundos.
Junto con esto, otro de los aromas que se encuentran en esta lista es el de la vainilla, que tiene un efecto reconfortante al ser relacionado con cosas dulces, seguras y amorosas.