Cada día miles de personas toman un vuelo, ya sea por negocios, turismo u otras razones, viajes que implican al menos 4 horas de trayecto o mucho más dependiendo el país de destino, pero de acuerdo a médicos, esta situación puede implicar varias consecuencias para la salud, debido al cambio de presión, aire seco y poco espacio, y es que la presurización de los aviones genera afectaciones en la circulación mayor y menor de los seres humanos.
Otras personas pueden sufrir dolores de cabeza o desequilibrio de presión entre ambos lados del tímpano, sequedad en los ojos, la nariz y la boca, molestias en la columna y estrés, pero lo que más afecta a algunos es estar en inmovilidad prolongada, esto último genera preocupación a los médicos ya que tiene efectos en la circulación y pude provocar insuficiencia venosa.
Pero esta situación de inmovilidad prolongada también se da en los viajes terrestres, cuando son trayectos largos o se pasan varias horas en tráfico, incluso afecta a quienes permanecen sentados por periodos extensos en sus trabajos.
Los médicos recomiendan mantenerse en movimiento cada 30 o 40 minutos, hacer ejercicios con las extremidades y mantenerse bien hidratado, además de realizarse chequeos médicos periódicamente, sobre todo antes de viajes prolongados.