
El departamento de seguridad nacional de Estados Unidos, puso fin al estatus de protección temporal para 72,000 hondureños y 4,000 nicaragüenses, medida que entrará en vigencia en dos meses, por lo que deberán salir del territorio norteamericano.
Ya que el TPS, era la única protección que les permitía poder trabajar sin riesgo a ser deportados.
A juicio del director de Insami, El Salvador también está en riesgo de enfrentarse a esta cancelación del estatus de protección temporal, lo cual podría afectar a los más de 200,000 salvadoreños que son beneficiados con el TPS.
Ante la incertidumbre, señala que, si en un momento se hiciera efectiva la cancelación del TPS para los salvadoreños, el impacto económico sería significativo, ya que la economía salvadoreña es sustentada por las remesas familiares.
Insami reitera que, ante las deportaciones masivas y la posibilidad de la cancelación del TPS, El Salvador debe estar preparado para recibir a las personas que retornaran al país.
Tras la llegada de Trump al gobierno, también se canceló el TPS para 348,000 venezolanos y 521.000 haitianos.