
El amasado felino es un comportamiento instintivo que los gatos conservan desde su etapa de lactancia hasta la adultez.
Cuando son cachorros, este movimiento rítmico de patas estimulaba la producción de leche materna. En la edad adulta, repiten el gesto como expresión de comodidad y seguridad, especialmente en momentos de relajación.
Los etólogos lo consideran un vestigio evolutivo que perdura como mecanismo de autocalma y marcaje territorial mediante feromonas.