
La creencia de que tener plantas en la habitación es peligroso por la noche carece de fundamento científico.
Aunque es cierto que realizan respiración celular (absorbiendo oxígeno), la cantidad usada es mínima comparada con la que consume una persona durmiendo.
Estudios demuestran que, en espacios ventilados, mejoran la calidad del aire al filtrar toxinas como el benceno y el formaldehído. Además, su presencia reduce el estrés y aumenta la humedad ambiental, beneficios que superan cualquier supuesto riesgo.