
Los expertos vinculan el aumento en la frecuencia e intensidad de estas olas de calor con el cambio climático, advirtiendo que esos eventos climáticos extremos se están volviendo cada vez más comunes en la región sur de Europa.
Dos tercios de Portugal estaban en alerta máxima por calor extremo y riesgo de incendios forestales, con previsiones de temperaturas por encima de 42 grados.
En Italia, algunas regiones como Lazio, Toscana, Calabria, Puglia y Umbría tenían previsto prohibir algunas actividades laborales al aire libre durante las horas más calurosas en respuesta a las temperaturas récord.