Al menos 30 palestinos murieron durante los bombardeos israelíes en un campamento de refugiados en el centro de Gaza, según reportó el Ministerio de Salud controlado por Hamas.
Los ataques nocturnos fueron seguidos por el avance de tanques que obligaron a cientos de familias a huir, aunque muchas permanecieron atrapadas en la zona de conflicto.
Mientras la cifra total de muertos supera los 60,000 desde octubre de 2023, Israel permitió desde el domingo que aviones -incluyendo algunos jordanos- realizaran lanzamientos aéreos de ayuda humanitaria para paliar la creciente crisis de hambre.