
La obesidad femenina y la salud hormonal mantienen una relación simbiótica, según explica el médico internista endocrinólogo Flavio Vaquero, pues los problemas de peso pueden desencadenar alteraciones hormonales y viceversa.
Las mujeres, por naturaleza, poseen mayor porcentaje de grasa corporal que los hombres, acumulada en pelvis y pechos como preparación para la maternidad.
Condiciones como el hiperinsulinismo asociado a ovarios poliquísticos o el hipotiroidismo favorecen este acúmulo, mientras que en la menopausia, alrededor de los 50 años, la tendencia a ganar grasa se incrementa notablemente.